
Abierto ininterrumpidamente desde 1904, en plena alta montaña allerana y en la falda del puerto Braña-San Isidro, continúa siendo fiel a la tradición y al fin con que nació: dar posada y cobijo a los caminantes, arrieros y peregrinos en un paso histórico entre Asturias y la meseta, que fue calzada romana y Camino de Santiago.
Entre lagos y montañas, entre bosques y majadas, al calor de la chimenea y con la cordialidad de nuestras gentes.
Disfurte de nuestras especialidades así como de nuestras Jornadas de la Miel y de la Matanza.